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Pontevedra instala desfibriladores en 32 Concellos


Galicia, ¿siguiente CCAA en legislar?

Actualmente, en la comunidad de Galicia, como en el resto de Comunidades Autónomas (excepto Andalucía, Cataluña, Euskadi, Canarias y, la última, Asturias, que ya cuentan con su propia legislación en materia de cardioprotección de espacios, instalación y uso de desfibriladores externos), se rigen por el Real Decreto 365/2009, de 20 de marzo, del Ministerio de Sanidad y Consumo, donde se delega a cada Comunidad Autónoma a establecer las normas y las recomendaciones sobre cardioprotección y uso de desfibriladores externos automáticos y semiautomáticos por personal no sanitario.


Recientemente hemos sabido que la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia está a punto de finalizar la redacción del decreto por el que se permitirá a cualquier persona NO sanitaria a usar los desfibriladores externos en "casos “excepcionales” y a generalizar la instalación de estos dispositivos de desfibrilación por todo su territorio, empezando por los colegios y las instalaciones deportivas.


Pese a que en Galicia la normativa actual (Decreto 99/2005, 21 de abril de 2005) sobre cardioprotección y uso de los desfibriladores por personal NO sanitario fuera de los entornos hospitalarios es muy restrictiva, de momento, y hasta que surja dicha legislación, Galicia se va preparando y sigue con la instalación de desfibriladores y formando al personal responsable de los mismos en Reanimación Cardio Pulmonar (RCP) y uso de los desfibriladores externos DEA y DESA.


Pontevedra instala desfibriladores externos en las instalaciones deportivas de 32 Concellos con menos de 20.000 habitantes.


Tal y como han informado, el nuevo decreto que está preparando la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia, permitirá el uso de los desfibriladores ante un caso real a cualquier persona, previa autorización del teléfono de emergencias 061 que guiará y controlará todo el proceso de salvamento y reanimación telefónicamente.


Como ejemplo de esta progresiva cardioprotección de su territorio, la Deputación de Pontevedra aprobó hace pocos meses un concurso público para el suministro, instalación y puesta en marcha de 32 desfibriladores externos en las instalaciones deportivas municipales de los 32 Concellos con menos de 20.000 habitantes.


Caryosa Hygienic Solutions hemos sido la empresa ganadora del concurso, ya que hemos sido la empresa con la propuesta que más se ajustaba a las necesidades publicadas en los pliegos del concurso de Pontevedra.


Además del suministro y la instalación de los desfibriladores externos, y de acuerdo con las condiciones técnicas del servicio indicadas en las bases del concurso, Caryosa Cardioprotección también formará al personal encargado de los desfibriladores de cada Concello.


El objetivo de la Deputación de Pontevedra al instalar los desfibriladores externos en las instalaciones deportivas de estos 32 Concellos se debe a que estas instalaciones deportivas son utilizadas a diario por un número importante de personas, tanto adultos como jóvenes.


Cada año se producen en España unas 35.000 muertes causadas por paradas respiratorias o muerte súbita.


Solo en Galicia, según los datos facilitados por el 061, se producen unas 800 muertes al año por la patología de la muerte súbita. La única posibilidad de supervivencia que tienen las víctimas es la rápida aplicación de los desfibriladores externos dentro de los primeros 5 minutos desde el desvanecimiento de la persona. Con la instalación masiva de desfibriladores externos y su rápido y ágil acceso y aplicación a las víctimas, se podrían evitar hasta el 75% de las muertes.


Desde Caryosa, además de seguir informando y difundiendo sobre la importancia de que la sociedad aprenda a realizar las maniobras de Reanimación Cardio Pulmonar (RCP) y a usar los desfibriladores para salvar vidas, queremos aplaudir y felicitar iniciativas como la de la Deputación de Pontevedra, incluso antes de que entre en vigor la nueva normativa sobre cardioprotección, instalación y uso de los desfibriladores externos por personal NO sanitario fuera de los entornos hospitalarios.